Mostrando entradas con la etiqueta La crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La crisis. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de mayo de 2013

Liburutegian


Zabalik duen liburua pixka bat aldendu eta hasperen egin du. Hiru ordu daramatza denpora alferrik galtzen, egurrezko mahaiaren gainean labanak eta artaziak marrazten. Honi buruz pentsatu du, zer esango luke psikoanalista batek? Agresibitatea bideratzeko beharra duela, larrua jotzeko premia. Orduan, bere haurtzaroaren gorabeherak kontatu beharko lituzte, trauma guztien oinarria aurkitzeko. Psikologiak kalte handia egin dio gizarteari. Non zeuden orain dela ehun urte egun aurkitzen diren buruko gaixotasun madarikatu guzti hoiek?

Hori bai, psikoanalisiari zerbait aitortu behar dio: Larrua jotzeko itzelezko beharrizana du. Eta liburutegian sartu denetik, indar handiagoa hartu du dignostiko honek. Izan ere, irakurri duen lerro bakoitzeko, hiruzpa lau neska biluztu ditu begiradarekin. Haserre dago, badakielako jendeak txortan egiten duela unibertsitateko komunetan, berak ikasten duen bitartean.

Zergatik bizi ote gara hipokresiaz kutsaturiko gizarte ziztrin honetan? Ez du zentzurik, esan dio bere buruari, egun,  erlijioak inposaturiko moral sexualaren oinordeko izatea. Noiz arte egon behar du egoera horretan?

Guzti hau azaldu nahiko lioke bere aurrean eseri den emakume-puskari, ondoren eskutik helduta, komunerako bidea erakutsiko lioke. Zoritxarrez, zerbaitek esaten dio neska horrek ez dituela emakumeak gustoko. Zergatik ote gaude hain mugatuta? Liburutegia baino leku aproposagorik al dago, aurreiritsiak alde batera utziz, sexuak eskaintzen dizkigun plazerrez gozatzeko? Liburua motxilan sartu eta alde egitea erabaki du, hankartea umelegia sentitzen du jadanik. 

martes, 23 de noviembre de 2010

Estudiantes de por vida

Es la monda. Llevo varios días dándole vueltas a mi futuro laboral, cruzo los dedos para no retrasar más de dos años mi periodo de formación. Y no es que la idea de trabajar me resulte particularmente atractiva, simplemente, creo que ya he abusado en exceso de la caridad de mis padres y el resto de contribuyentes.

Este curso 2010-2011 entra en vigor la reforma de la Educación Superior, el cacareado proceso de Bolonia, para quienes empiezan primero de carrera.
La genialidad de la plantilla docente de la carrera de Física, en la UPV, ha acelerado este proceso, de forma que ya lxs estudiantes de cuarto, hemos podido elegir si queríamos o no adaptarnos a los nuevos grados.

De lxs cuales sólo 3 personas hemos optado por finalizar con el plan antiguo. De aquí mi frustración, después de tantas movilizaciones, después de tantas horas perdidas, asambleas, de aquí para allá, tratando de convencer a la gente de que se uniera a nuestra causa: Impedir la privatización de la universidad en formato de reforma educativa.
Las derrotas ideológicas son siempre decepcionantes, pero ver a quienes han luchado a tu lado de la barricada, decantarse por la adaptación a Bolonia, es todo un golpe moral.
Y es aquí cuando empiezo a preguntarme, ¿a alguien le importa realmente el futuro de la educación, o es que hemos hecho de la militancia un reclamo estético?

He empezado diciendo que era la monda, porque estoy bien jodida, de tanto oír aquí y allá que cuando me licencie no voy a encontrar trabajo. Puta crisis.
Parece ser que ahora quien termina una licenciatura en física está a la altura de quien hace punto de cruz. ¡Y una mierda!
¿Qué astracanada es esa de que tenemos que ser todxs master en tecnología cuántica?
¿Qué es eso de que antes de empezar a cotizar, tendremos que trabajar gratuitamente para una empresa?

De puta madre, acabo de entender el motivo por el que ninguna empresa querrá contratarme nada más acabe la carrera. ¿Quién me va a contratar a mi pudiendo echar mano de hordas de borregxs que estarán dispuestos a trabajar de becarios durante su primer año? ¿Quién va a contratar a una pobre licienciada, cuando proliferen ejércitos de doctores en física?

Y más importantemente: Toda esta gente guapa, rebosante de masters, prácticas voluntarias, títulos de idiomas, doctorados varios… ¿Hasta cuando piensa prolongar su formación? ¿Y quien va a costearla?
¿Cuántos años de estudio hacen falta para conseguir un salario de mil euros?
Que os jodan a todxs, empresarixs, borregxs, pelotas, mantenidxs, traidorxs y demás escoria.

Yo mientras, seguiré esprintando para terminar esta carrera de una puta vez.

domingo, 9 de mayo de 2010




Cuando el rio suena, agua lleva.

lunes, 1 de junio de 2009

Último desvario ¿?

No se trata de un despertar repentino, más bien de un proceso paulatino, progresivo.

Ojeando unos apuntes, un viaje en autobus, escuchando música con una copa en la mano, una mirada perdida, una noticia, un diálogo, el titular del periódico, un tropiezo, una caricia, un grito, un suspiro, una paso en falso.

Con el lodo hasta los tobillos, lejos de mi caserón, media vuelta y comienzo mi retorno. Y la ropa sucia, de deambular por otros lugares, temblando las rodillas de cansancio. Prosigo, hasta él, hasta el caserón, debilitado por el temporal, aguantando pese a su estructura carcomida por el paso del tiempo.

Valor, valor para entrar a tientas, encender una vela y trabajar para la reconstrucción de un caserón que sigue en pie, gracias a la voluntad de unxs pocxs. Bienvenida a casa.


lunes, 6 de abril de 2009

Desvarío XXIII


Y me invade esa sensación, que no soy capaz de poner en palabras...
Continuo divagando, perdida entre los muros del laberinto, por los mismos caminos entrecruzados, con la certeza de estar retrocediento una y otra vez.

Sólo sé que no sé nada. Si la arena no estuviera llena de pisadas en todas las direcciones, volvería al punto de inicio sin pensarlo dos veces.

lunes, 19 de enero de 2009

La Ola


Autocracia.
He de reconocer que últimamente practico el masoquismo espiritual, y que me encuentro en una etapa ideológicamente autodestructiva, por motivos que desconozco. En poco tiempo he leido "Rebelión en la Granja" y 1984, de George Orwell, un par de varapalos, para mis frágiles principios.
Ayer estuve en el cine. Recomiendo efusivamente que reserven algo de tiempo para ver esta película alemana, La ola, en la que un profesor trata de recrear en el aula las condiciones que deben darse para el surgimiento de una autocracia, un régimen dictatorial.
Una película para ver, y reflexionar, sin duda.
Existen una serie de requisitos que favorecen la implantación de una dictadura: Descontento, decepción política, crisis económica y social ...
Pero lo que me interesa más, son los dos elementos comunes en todos los regímenes, lease, tener un enemigo común y un fuerte sentimiento de pertenencia a un grupo.
Este sentimiento es aplicable a sectores variopintos, sería fácil citar primeramente a los nacionalismos, que inculcan un injustificado odio a otros estados y naciones y permancen en ese constante intento de fortalecer su propia identidad nacional.
Pero lo cierto es que en todos los grupos, de izquierda o derecha, en grupos extra políticos, casi siempre existe esa tendencia al sectarismo.
En el transcurso de la película se percibe una sectarización gradual, paso por paso se van incorporando elementos comunes al grupo. Comienzan por escoger un lider, un lider incuestionable al que deben dirigirse correctamente, poniendose en pie al tomar la palabra.
Diseñan un logo, eligen un uniforme, un nombre, un saludo; tratan de expandirse amenazando al resto de estudiantes, son agresivos hacia otros grupos...
Modifican sus hábitos, cada vez más militarizados, por el bien del grupo. Por el bien del grupo uniformizan sus características hasta suprimir toda individualidad.
Cúlmina la película con una arenga del lider que enardece al grupo, pura demagógia que consigue manipular de una forma que pone los pelos de punta.
Después de todo, llego a la conclusión de que necesito reflexionar más.
¿Los fines justifican los medios? ¿Qué es lo realmente importante? ¿Las formas constituyen en si una finalidad?
Puestas a desvariar ideológicamente, no puedo evitar establecer ciertos paralelismos entre un estado socialista y una autocracia. Sin tergiversar, por supuesto, me estoy refiriendo únicamente a la demagogia, a la necesidad de apelar al sentimiento más irracional para elevar la autoestima de las masas, para convencer y en muchos casos para manipular:
- Supresión de la individualidad: El individuo pierde su valía, es sólo un integrante más de la masa.
- Uniformización: Ligado al punto anterior. Todxs lxs integrantes del grupo deben de ser iguales.
- Militarismo: Creencia de que el orden social debe de mantenerse mediante la presencia policial y militar.
- Enemigo común: Se explica por si solo.
- Lider carismático: Un dirigente capaz de ilusionar, buen orador.
- Folklore: Elementos que permiten asociar al grupo a sus miembros. Saludo, himno, estética, lenguaje común, logo...
Sus lecturas serán bienvenidas... Si me necesitan, estaré en alguna parte, repensando, buscándome a mí misma...

lunes, 12 de enero de 2009

Desvarío XV:

Ha caido ya el telón de acero. Martilleando, martilleando, consiguen simbolizar el desplome de las grandes ideas. Qué le importa eso a quien está anclada en el 36, visualizando todavía el comienzo de una guerra que conoce a través de vivencias ajenas. Después del 36 nada tiene ya sentido. Hay pocas cosas que valen la pena a partir de 1936, pocas cosas dignas de aplauso tras el triunfo de los sublebados, ninguna que merezca mi atención tras el abandono del último maqui.

Resistir es vencer. Dicen.

Martilleando, martilleando. La entrega tiene un precio.

El romanticismo es un velo frágil. Protege de los rayos del sol, absorve las radiaciones que obstaculizan nuestra visión, impide el contacto directo con la realidad.
Pero engendra a su vez un escollo, que llega a hacernos tropezar. Desequilibra.

¿Qué es eso que busco, incansable, y no encuentro? ¿Hasta cuando proseguiré sin darme por vencida? Flaquean las piernas... ¿Por qué empeñarse en continuar?
Ahora recuerdo, no soy yo quien ha elegido este velo perpetuo.

Arrastras... Siento el martilleo. A partir de ahora prefiero obviar la caida del muro. Mentidme si es preciso.

sábado, 10 de enero de 2009

Puede que haya encontrado algo...

Puede que hoy haya encontrado algo. Pura casualidad.

He dado con un texto por ahí, que hacia una reflexión bastante pesismista de lo que de verdad mueve el mundo. Y claro, como marxista no ortodoxa, me encontraba dispuesta a tolerar un análisis más allá del materialismo histórico, aunque por supuesto, no a asimilarlo.

Y sin embargo, sigo creyendo que he encontrado algo valioso...

Parece que la sociedad en general está adormecida. Lxs oprimidxs, demasiado ahogadxs en su día a día como para pararse a analizar las causas de su malestar. Demasiado entretenidxs con otros inventos del sistema, que anulan su capacidad crítica como para pensar y tomar conciencia.
Este es un discurso en el que a pesar de que sigo creyendo, a fuerza de manejarlo, me resulta a mi misma demasiado farragoso, me chirría.

Luego está ese ghetto alternativo, construido por quienes dicen estar contra el sistema -capitalista-. Es una minoria que llega a crear su propia atmósfera: Se establece en espacios físicos determinados, difunde sus ideas en radios libres, ocupa casas vacias, edita revistas, adopta su propia estética, prodiga un modo de vida que difiere de lo establecido.

Promulgan un discurso con una base común: Son anticapitalistas. Consideran que el motor de la historia es la lucha de clases por dominar los medios de producción.
Las formas de organización, distan unas de otras, aunque en general, manejan siempre terminos escritos en letras mayúsculas: Revolución, Lucha de Clases, Estado, Capital, Insurrección, Superestructura...


Y sin embargo... En todas partes cuecen habas.

Cuando se piensa en global, se corre el riesgo de olvidar algo tan importante como que lo personal es político. De aislarse de la realidad, de desarrollar discursos que nada tienen que ver con la cotidianidad, con lo que tenemos delante de nuestras narices.
Aun así somos incapaces de entender por qué no llegamos a la gente. Por qué algo que es tan evidente a nuestro parecer, le es tan indiferente a la mayoría.

Somos incoherentes con la propia metodología de la que hacemos gala. Sólo las organizaciones minimente jerarquizadas consiguen funcionar, a costa de imponer las decisiones de unos pocos al resto de la militancia.

El asamblearismo es casi ficticio, sólo se obtienen sus frutos si existen ciertas formas de poder en su seno que impulsan el trabajo continuo, dando lugar a un paradójico antiautoritarismo jerarquizado. La asamblea en si, es la tiranía de lxs grandes oradorexs.

Los movimientos sociales están bajo mínimos. Persisten gracias al voluntarismo de unxs pocxs que velan por su supervivencia, y cuentan con ayudas esporádicas de militantes fugaces, que nunca se comprometen.

La conclusión es menos sencilla de lo que parece a simple vista. Un izquierdista o un progre podría siempre decir que el mundo es injusto, pero que nada sirve. Acto seguido levantarse y apoyar sus posaderas frente al televisor.
No se trata de lanzar un mensaje desalentador. Es una crítica, de la que habrá que extraer una conclusión que canalice mi malestar.

Puede que hoy haya encontrado algo. Decía ¿la autora? del artículo que es el Patriarcado el sistema que subyace bajo la lucha de clases. La anarquía estaba condenada al fracaso, nunca tuvo su oportunidad, el socialismo cayó tras la caida del muro... ¿Hemos llegado al fin de la utopía?
¿Por qué fracasan nuestros intentos por construir una sociedad sin clases?

El Patriarcado. Es el Patriarcado el que nos hace interiorizar una serie de valores nocivos, nos enseña a imponer, a jerarquizar, a ejercer el poder...
Puede que haya encontrado algo. O tal vez no. Tal vez mañana mismo lo olvide.

domingo, 4 de enero de 2009

Miedo

La percepción de peligro no surge esta vez al mirar en derredor. Es algo íntimo, subjetivo. Es interno. Ese constante flujo de pensamientos, provoca inseguridad. La piedra que pisas, sin saber si está realmente sujeta a la tierra. Es comparable a un desprendimiento, un suelo resbaloso, arenas movedizas. La estabilidad es una lejana utopía.

Si tuviera la entereza de reconocer que nada es inmutable, no supondría un problema aceptar el caracter quebradizo de mi ética. Nuevos destinos, fases, los errores son los marcan la pauta día a día.

Evolución o desafortunada involución, puede que la trayectoria en sí no constituya más que un cúmulo de errores, un fracasado intento de encontrar la persona que deseo ser.

Y sin embargo, todo se reduce a algo mucho más vulgar: Miedo.

martes, 23 de diciembre de 2008

Desvarío N:


Desgraciadamente, tienes ese privilejio, siempre estuvo contigo.
Eres capaz de hacerme vacilar y retroceder, consigues que me estremezca, con un simple chasquido.

Pero mi conciencia no la puedes retener indefinidamente. Ahora soy libre.
Libre para decir basta. Libre para decir, sacad vuestras erecciones generales de nuestros chochos de Marzo, y no sentir vergüenza.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Desvarío XIV:

Entiende que sólo busco tu complicidad. Nada más.

Sigue lloviendo ahí afuera...

sábado, 29 de noviembre de 2008

Desvarío XIII:

Puede que sea sólo un desvarío. O puede que no, puede que de ahora en adelante deba asumir que ha habido un cambio de mentalidad, más allá de una nebulosa que durante un periodo pasajero ha enturbiado mi concepción de la sociedad.

Aceptar que he perdido la fe, que las formas de acción en las que antes creía han dejado de tener validez, que son precisamente esas formas las que denotan la firmeza de los fondos.
Que no quiero más ataduras, que rechazo las estructuras de poder y el poder en si mismo.

Creo que no me equivoco al decir que, sin duda, algo ha cambiado... Aunque no sea capaz de verbalizarlo.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Sobre el militarismo


Puede que resulte un error querer buscar una respuesta a todo. Que la incapacidad de forjar una opinión concreta respecto a una determinada problemática, genere a las personas un conflicto, obligándolas a posicionarse en un extremo u otro, sin un discurso bien meditado y argumentado.

Por qué digo esto. Reflexionaba sobre las ideologias, sobre la posibilidad real que tenemos como individuos de adoptar una ideología como propia, aceptando cada axioma que da lugar a una interpretación de la realidad estática e inmodificable. Lo cual no quiere decir que sean estáticas, sino más bien que cada una aporta una respuesta para los problemas de la sociedad en general, de la que surgen incompatibilidades. Si existen determinadas características inherentes a una ideología... ¿Cómo es posible que nos identifiquemos con una en concreto?

Pongamos un ejemplo. ¿Es inherente el militarismo al marxismo?
Mao decía que "la guerra es la continuación de la política", y que todos los comunistas debemos comprender que "el poder nace del fusil."
Los grandes teóricos del marxismo, al igual que los desarrollos históricos de los paises socialistas han puesto de reliebe estas dos afirmaciones. Lo cual, me hace pensar, que siendo el militarismo un principio indispensable en el pensamiento marxista, me encuentro con que dificilmente pueda ser yo marxista, dado que rechazo frontalmente el militarismo, entendido como la ideología que establece que únicamente mediante las fuerzas armadas pueden garantizar el orden social.

La lucha armada, como tal, genera en mi una serie de contradicciones a las cuales no soy capaz de dar respuesta. Legitimo esta lucha, como último recurso para defenderse del opresor. Siempre que la situación sea lo suficientemente grave, exista al respecto un gran consenso y se hallan agotado todas las vías posibles para una resolución pacífica del conflicto en cuestión.

Puro idealismo, puede que Lenin lo denominara izquierdismo infantil... Pero yo discrepo. Aunque no sea capaz de verbalizar los motivos de mi aversión a la lucha armada y responda a un instinto personal e irracional, este sentimiento tiene en mi pensamiento un peso considerablemente mayor que un discurso argumentado y bien expuesto.

¿Será que el fin justifica los medios? O puede que los propios medios sean el fin... Lo cual evidenciaría la necesidad de combatir aquello contra lo que se lucha, empleando medios opuestos al enemigo. ¿Es banal creer que para combatir al fascismo, hay que hacerlo poniendo en cuestión no sólo sus fines sino también los medios que emplea para su implantación? ¿No pasa ese combate, entonces, por deslegitimar el poder de las armas y repudiar su utilización para alcanzar nuestros fines?

Una y mil veces, yo discrepo.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Desvarío XI:

¡El mundo que se arregle solo! Paren, que me bajo.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Cuento hasta tres: Nostalgia.


Esperaba, por algún motivo, sentarme a teclear y escribir hoy algunas lineas. Con el deseo de que no se diluyan entre los últimos textos que recientemente he ido redactando, de forma casi sistemática.


Estaba a eso de las 8 en el Arenal, ojeando libros rodeada de un puñado de gente que curioseaba también los estantes de la feria. La decisión me ha llevado un rato, hasta que he dado con el libro que todavía conservo en el bolso.


Inesperadamente, he comprado un ejemplar del libro rojo de Mao, escrito a máquina y de hojas amarillentas. Y ha sido algo insólito, o quizás únicamente simbólico, como mera disculpa, cargada eso si, de nostalgia. Una forma de mitigar el desasosiego que me produce esta nueva situación. La determinación en las decisiones, es un nuevo factor que aparece en mi vida, provocando sénsación de vértigo...
La imagén es una foto tomada en la Habana Vieja.

martes, 4 de noviembre de 2008

Desvarío VIII:


Desvarío VII:


Y si preguntáramos a pleno pulmón... ¿Por qué la gente es tan idiota? Puede que nadie se diera

por aludidx... Y sin embargo se mueve.

Despotismo. ¿Sabe algo usted sobre la jerarquía antijerárquica? ¿Engendra la paradoja una

contradicción?

Todos los animales de la granja son iguales. Pero algunos animales son más iguales que otros...

¿Pero que coño estas mirando? Ha estado ahí siempre, delante de tus narices. Otra cosa

bien distinta es que no hayas querido darte cuenta.

Ya me lo decían de pequeñita, si es que no se puede ser tan ácrata, hija.

¿Acaso esperas que caiga una respuesta del cielo?

¡Niña! ¿Qué escribes? ¡Se te va a quedar el culo pegado a la silla!

Preguntas por preguntar...

martes, 28 de octubre de 2008

¿Por qué me falta valor?

Vientos de cambio


"Who struggles can fail, who doesn’t struggle has already failed."



Cuando soplan vientos de cambio, es inevitable tropezar con ese obstaculo, que hace que te tambalees y vuelvas la vista atrás. Puede que la propia brisa resulte un obstaculo, convertida en galerna, y provoque marejada.


Una metamorfosis, pequeña revolución, es una lucha interior. Profunda transformación, producto de las vivencias, de las circunstancias... Es la piedra que va puliendo el temporal, el oleaje. Un trueque de salitre y yeso, que se reconstruye constantemente.

Inexorable sensación de desamparo, pérdida del rumbo, inestabilidad. Reitero: Será inevitable.


Mi propia historia, es un recorrido, un placebo que al meditar, apacigua y me lleva a pensar que no podía ser de otra forma. He caminado mucho para llegar hasta esta cumbre, modesta cumbre, que tampoco será la definitiva. Constituye sólo un paso más en esta trayectoria.


Resulta siempre ridículo pensar en clave pasada. No son estúpidos los caminos, únicamente las etapas parecen equivocadas, inconsecuentes, a veces, pueriles. Etapas superadas, etapas a superar. ¿Y qué me dicen de ese primer acercamiento? Siempre pasional, exento de todo matiz de racionalismo, cargado de ideas preconcevidas. Sin duda fue eso, un fiel reflejo de los prejuicios más enraizados, el espejo de ese chauvinismo de quienes peor me educaron. ¿Qué me importa ya todo eso?


Irremediable también, esa fase dialectica, de antagonismos y extremos, de exaltar y renegar casi de inmediato. La busqueda de una misma pasa por ahí, por el desprecio a todo lo aprendido, por una segunda fase que choque frontalmente con las ideas de un comienzo. Rechazo lo que he sido.

Otro error. Tropiezo con una atmosfera estática, indiferente a mi evolución. En la calle, todo sigue igual, todo el mundo parece ajeno a mis alteraciones...


¿Y depués, a donde iré a parar?

sábado, 25 de octubre de 2008

Desvarío VI:

Hasta aquí. La odisea ha terminado.