sábado, 8 de noviembre de 2008

Cuento hasta tres: Nostalgia.


Esperaba, por algún motivo, sentarme a teclear y escribir hoy algunas lineas. Con el deseo de que no se diluyan entre los últimos textos que recientemente he ido redactando, de forma casi sistemática.


Estaba a eso de las 8 en el Arenal, ojeando libros rodeada de un puñado de gente que curioseaba también los estantes de la feria. La decisión me ha llevado un rato, hasta que he dado con el libro que todavía conservo en el bolso.


Inesperadamente, he comprado un ejemplar del libro rojo de Mao, escrito a máquina y de hojas amarillentas. Y ha sido algo insólito, o quizás únicamente simbólico, como mera disculpa, cargada eso si, de nostalgia. Una forma de mitigar el desasosiego que me produce esta nueva situación. La determinación en las decisiones, es un nuevo factor que aparece en mi vida, provocando sénsación de vértigo...
La imagén es una foto tomada en la Habana Vieja.

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