Algo que desde mi adolescencia me viene llamando la atención, es la forma en la que nuestra generación vive su sexualidad y las relaciones de pareja.
La verdad es que aunque siempre me he mostrado reticente ante las relaciones que implican compromiso, sobre todo a ciertas edades, hasta hace unos días no había sistematizado mi pensamiento en este aspecto.
Resulta contradictorio que en un momento en el que la libertad sexual esta en boca de todxs, los tabues han caido y la información está más accesible que nunca; las ideas del amor romántico hayan calado tan hondo entre jóvenes y adolescentes.
Planteo esta situación, más paradójica que contradictoria, en la cual, constato que lxs jovenes estamos sujetos a dos estereotipos opuestos, cuyos valores oscilan entre la libertad sexual y la entrega a la pareja.
En mis análisis parto siempre de la misma idea: Las cosas no suceden por casualidad, sino que son propiciadas por agentes con unos intereses previamente definidos. En este caso, considero que son los medios de comunicación quienes tienen la llave de divulgar, popularizar y condicionar lo subjetivo, influyendo sobre nuestros gustos de forma que interiorizamos valores y preferencias, que acabamos considerando propias.
Lo cual significa que los comportamientos que adoptamos, responden también a imitaciones de roles que difunden los medios de comunicación, las televisiones, con sus series, películas, reálities, etc.
El amor romántico, es una moda impuesta por los medios, que ha sido inconscientemente aceptada por el sector más vulnerable e influenciable de la sociedad: la juventud, pendiente de las modas, en constante lucha por hacerse un hueco y encajar en alguna posición de una jerarquía social ya establecida.
Esta filosofia de dar prioridad a los sentimientos, de entrega total a la pareja y de busqueda constante de alguien que de respuesta a nuestras necesidades afectivas, se contradice con otro estereotipo también presente en los medios: La/el promiscux. Estereotipo que queda en agua de borrajas si analizamos con detenimiento la mentalidad de quienes se rigen por este patrón, pues, en general, la información sexual no es eficiente, se recurre a las fuentes equivocadas, los mitos prevalecen e incluso quienes dicen ser libres permanecen atados a una tiranía que dictamina las normas de comportamiento. Otra paradoja: La libertad que oprime al individuo.
Me refiero a que la pornografía, el cine, la información oralmente transmitida, contribuye a la desinformación. A la sobrevaloración de ciertas prácticas sexuales consideradas prácticamente obligatorias y nutre el desconocimiento del propio cuerpo. Factor que afecta en especial a las mujeres, más vulnerables a la hora de adoptar comportamientos y asimilar mitos de caracter androcentrico que no permiten un desarrollo pleno de su propia sexualidad.
Finalmente, nos encontramos ante un panorama en el que, hay que elegir a cual de los dos estereotipos que he explicado, nos adecuamos.
Amor romántico, asumiendo roles tradicionales que ya habían sido superados por la anterior generación, rescatando valores de exaltación de sentimental que confrontan con nuestra necesidad de libertad y nos empujan a la busqueda del otro, con la frustración que esto conlleva. A esto añado la falsedad que impregna a este tipo de parejas, la superficialidad de las relaciones y el desconocimiento mutuo. Amor pasional a cualquier precio.
O por el contrario, promiscuidad, ceñidxs a una libertad sexual ilusoria, condicionada por parámetros androcéntricos y en ocasiones, conservadores.
11 comentarios:
Hola Eider.
Una serie de comentarios al respecto.
Primero que me parece muy poco propio de tí que al final del texto parece que nos hagas elegir entre uno y otro modelo. En mi opinión es imposible elegir uno u otro y creo que estarás de acuerdo en que las cosas no son blancas o negras y que la gente no coincide nunca con los estereotipos que se marcan desde las teorías sociológicas, a las que, por cierto, la mayor parte de las veces se les escapan cosas o están siempre mediatizadas por la visión cultural que tiene quien las enuncia.
En segundo lugar, sí, yo también creo que los medios de comunicación son quienes promueven dichas visiones, pero no tienen ellos toda la culpa. Como sabes, los medios de comunicación funcionan como grandes altavoces que predican a diestro y siniestro una cultura patriarcal basada en: la sumisión de la mujer al hombre (en el amor también) y el poderío del macho liberado mientras que la mujer liberada es vista como una puta.No hace falta que diga que estoy en contra de todo ello porque ya lo sabes. Estos estereotipos provienen ya de otros sectores culturales como el cine (sobre todo), las novelas, los cuentos de toda la vida, las obras de teatro y demás representaciones culturales que también han legitimado la visión patriarcal de nuestra línea de vida (para nuestra desgracia). Así que el rollo sigue siendo el de siempre: no es culpa de los medios solo, es algo arraigado que ellos alimentan contínuamente (no en todos los casos, pero sí en la mayoría, sobre todo en los grandes canales de televisión que se dirigen a un gran público). Esto viene determinado en parte por la cultura de quienes trabajan en el medio y en parte porque es más fácil hacer informaciones típicas que contrainformaciones (ya es difícil para la gente normal, imagínate para quien ha de comunicarlo, no creo que sea fácil contrastar ciertas informaciones de ese tipo y eso dificulta las rutinas de trabajo periodísticas).
Presupongo que estás entendiendo lo que te digo porque más o menos te veo metida en el rollo del lenguaje de medios de comunicación.
Bueno, que me había ido. Respecto a lo del amor, creo que es algo complicado. Está claro que históricamente y familiarmente, y sobre todo a las mujeres, se nos ha metido en la cabeza el modelo androcéntrico y es difícil escapar de esa forma de ver la vida. Y lo digo porque a mí me pasa. Por muy independiente que quiera ser, hay ciertas cosas que me cuesta sacarme de la cabeza pero poco a poco se consigue, aunque hay algunas que quizás no me saque nunca. Y lo que dices de la liberación, creo que te refieres a que no te permite conocerte como tu eres porque el modelo de liberación sexual también es masculino en cierta forma. Creo que la solución, y es algo que he estado pensando estos días, es algo que ya los hippies decían en los setenta: haz el amor y no la guerra. Creo que hay demasiados prejuicios que crean "guerras sociales" (entre los hombres para ver quien es más macho y entre las mujeres para ver quien es más pura o liberal según el círculo en que te muevas) que a mí no me son nada agradables y que guían nuestro comportamiento ante el miedo al rechazo social de no adaptarnos a los estereotipos. La verdad es que en la práctica, aunque cada uno cojea de un lado, nadie se adapta 100% a los estereotipos que tu citas.
Mi solución para ello, y aunque no sea yo la más indicada para hablar, es que cada uno encuentre su vía intermedia. Hay que ir conociéndose y estar a gusto con un@ mism@ y hay que ir potenciando que toda la gente se quite de encima los prejuicios para ver que cada un@ es de una manera, tiene una historia, unas características, unos miedos, unas debilidades, unas fortalezas y un pasado cultural del que es esclav@ quiera o no.
¿Yo soy promiscua o romántica? Pues depende en qué época de mi vida, con quien, a qué nivel y depende de quien me estuviera mirando o juzgando supongo (aunque sea hipócrita, tenemos múltiples formas de ser dependiendo de las circunstancias). Todo es relativo y hacer teorías a veces es inútil.
No sé si me he rayado mogollón o he escrito algo relacionado pero me interesa esta conversación.
Veamos, por partes, que el comentario en sí ha adquirido más protagonismo del que corresponde.
¿Tratas de hacerme sombra?
Probablemente mi teoria sea erronea, como tantas otras cosas que digo. Si a eso le añades que terminé de escribir a las 12 de la noche, podemos jugar a buscar incoherencias. Premio a quien encuentre más de 7.
Ahora en serio. Es posible que no me haya explicado bien en lo que al último párrafo se refiere. Nada más lejos de mi intención que haceros elegir entre un estereotipo u otro. Por supuesto que las mujeres no vamos marcadas como las vacas, PURITANA/LIBERADA.
Como dices, depende de las circunstancias, sin embargo creo que son dos estereotipos que están bastante presentes, y que según convenga nos ceñimos más a uno o a otro. De acuerdo, no todo es blanco o negro. Pero no se puede negar la existencia de esos dos referentes. Por hacer un simil con el mundo de la moda, la gente de adapta -tal y como yo lo vivo en mi entorno- a un estereotipo u otro. Incluso hay quien se deja influenciar por dos o más estereotipos, pero no por ello dejan de existir esos ideales que nos esforzamos por alcanzar.
En el amor, creo que son básicamente los dos que he citado los que influyen mayoritariamente, y me parecía reseñable el hecho de que sean dos estereotipos que se contradicen en mayor o menor medida.
En lo referente a los medios de comunicación, comprendo tu frustración frente a mi postura -a lo mejor excesivamente radical-. Pero bueno, debes tener en cuenta que estas hablando casi con una hermitaña, que además de detestar su televisión, lleva una época no desdeñable haciéndole el vacio, igual que a los periódicos de mayor tirada...
Con cierta osadia, opino que los medios de comunicación que acabo citar, contribuyen a perpetuar el sistema -patriarcal, capitalista o cualquiera que esté vigente-. Es más, creo que esta es su principal función, y no la de entreter -como se nos hace creer-, pero si entreteniendo -como método, no como fin-.
El cine, teatro, literatura... de acuerdo, también fomentan una visión estereotipada, pero no olvidemos que a día de hoy tienen menos peso y gozan de mayor libertad de creación, por dirigirse a un público más minoritario.
Supongo que como profesional del tema, podrás acusarme de simplista, pero yo seguiré pensando que el sistema capitalista ha acaparado, principalmente la televisión, para emitir publicidad, fomentar el consumo, trasmitir sus valores, etc., con el fin de asegurarse su continuidad y arraigo en nuestras modestas mentes. Lucas me dejo un libro muy interesante, en el que la autora explicaba como los medios limitan la "realidad". LA realidad, que no lo Real, lo que de verdad existe y los medios no reflejan. Yo lo llevo a mi terreno, incidiendo en que "gracias" a lo que difunden los medios de comunicación, la gente no ve más allá de sus narices y no concive una sociedad no capitalista. Cuantas veces me habrán tachado de utópica...
Lo primero que pido es que no nos olvidemos de que los medios no trabajan per se. Y lo que quiero decir, básicamente, es que detrás de cada medio, de cada información, de cada ficción... hay personas. Con esto quiero decir que no nos podemos limitar a afirmar que los medios influyen en la sociedad y punto, puesto que sus trabajadores (incluso aquellos a los que han "capacitado" para tomar decisiones) forman parte de la sociedad. Y con esto lo que quiero decir es que medios y sociedad, en realidad, se retroalimentan. Cada uno de ellos necesita el beneplácito del otro, por decirlo de alguna manera.
Ahora, estoy completamente de acuerdo en eso de que los medios tienden a alimentar determinados comportamientos/estereotipos/"realidades"/áñádese lo que quiera. Pero digamos que es cierto en la medida en que los señores con capacidad de decisión ya valoraban esos puntos.
Según estaba escribiendo esto, he tenido que borrar el párrafo varias veces. Acabo de darme cuenta de que en este aspecto (amor/sexo arriba y abajo) no puedo decidir si es más dañina la ficción o lo que llamamos realidad (Realidad siempre con entrecomillado, porque la realidad es un total, y las noticias por ejemplo, exigen una selección (gatekeeping) que no existe naturalmente. Además, a la realidad "contada" es inherente un punto de vista, con lo que eso conlleva. Y eso contando que no se de una voluntad de manipulación). La realidad nos presenta un barniz de objetividad que nos hace verlo como la Realidad (así, en mayúsculas). Pero ha sido la ficción la que nos ha incrustado cierto imaginario colectivo estrechamente relacionado con el amor/sexo, por no romper tu binomino.
Sí, es cierto, esos dos estereotipos son los dos imperantes hoy día. ¿Pero hasta que punto ambos son naturales? ¿O creados? Queramos o no son conceptos abstractos, y ya en su momento intenté defender cierta postura sobre el tema y me ví incapaz debido a que, precisamente su escasa materialidad no ayuda.
Es cierto que ambas opciones han sido ligeramente influenciadas antrocéntricamente. (Ahora me acabo de acordar del Kamasutra, que cuando hablan de la enciclopedia sexual del hombre, no se confunden, está ideado desde un punto de vista masculino).
Ahora que aún siendo dos estereotipos mayoritarios, creo que hay formas de no caer en roles que puedan denigrar a una mujer. en ambos hay algo de espacio para poder huir de ello. Creo que debería ser, al menos, una elección personal.
Ahora es cuando me pregunto si todo este rollo tiene algún sentido, pero en fin...
Curiosa la tesitura en la que me encuentro, al enfrentarme a dos mujeres profesionales de la comunicación audiovisual, que por deformación profesional, se ven agredidas por mis continuas alusiones a su (futuro) medio de vida.
La teoria de que la sociedad y los medios se retroalimentan, también la he defendido yo alguna vez, y amenudo he planteado la pregunta de: ¿a qué se debe tanta mierda en los contenidos televisivos?
Aunque ahora, veo más bien ciertos intereses por mantener a la gente entretenida con cuestiones superfluas que con otras de mayor importancia. Sirva de ejemplo la eurocopa, que captará la atención de todo quisqui mientras se agudiza la crisis del petroleo.
Además de este tipo de manipulación, más sutil, creo que también se saca chispas de la otra, la que directamente sirve para ideologizar, trazando una linea entre lo adecuado y lo que no lo es, en lo que se refiere a series de televisión, realities etc. Y por último, cuentan de igual modo con la inestimable ayuda de los informativos, que proyectan una visión absolutamente interesada y partidaria del gobierno o la oposición, según tendencia, pero siempre afin al sistema.
Podemos huir de los estereotipos y del modelo androcéntrico. Por eso os recomiendo un libro que he leido recientemente que lleva por título: "Historia y análisis político del lesbianismo." Escrito por Beatriz Gimeno, quien describe el lesbianismo como una opción para todas las mujeres, y no una orientación sexual que viene determinada por los genes. Que grande...
Bueno, respecto a lo último, aunque es cierto que lei el libro y lo recomiendo a quien quiera tener una perspectiva diferente de la historia, el feminismo, etc., diré que se trataba más bien de una broma...
Espero que no sea la única via para librarnos de los modelos que he explicado.
Eider, en primer lugar, como lesbiana reprimida que me acabas de llamar te doy gracias por el libro y te confirmo que el día que pruebe a las mujeres no pienso volver a los hombres. Aunque pensado mejor... ¿para qué tener solo un sexo si puedes tener a los dos? Bueno fuera bromas, no pretendía ofender a nadie porque como ya sabes estoy totalmente a favor de todas las opciones sexuales y la libre elección. No tengo más objecciones frente a lo que es la elección de la opción sexual porque no sé de dónde sale, la verdad.
Respecto a lo de los medios, estoy de acuerdo con estoesunseñorblog en que la realidad mostrada no es la realidad "real" por ponerle algún adjetivo, y que la gente no lo sepa es una gran falta en la educación de todo el mundo. Que yo haya tenido que meterme en esta carrera o informarme por medios ajenos (como Eider) me parece una vergüenza para el sistema educativo (como tantas otras en las que no pienso entrar porque ya sabemos como está el panorama).
El caso es que (y sí, estoy intentando defender un poco mi futuro trabajo jeje) también son las personas las que dan un punto de vista y eligen las noticias (incluídas las que serán mostradas como más importantes) y demás, pero su trabajo, además de su punto de vista, está condicionado por otros factores como los situacionales y los jerárquicos. Para mí el problema de que la dirección de un medio de comunicación sea de una ideología o de otra es importante, pero no olvidemos que un medio es una empresa y no una institución ideológica (siento contradecirte Edier), y que su principal función es pagar accionistas, que forman parte de la cúpula del sistema capitalista y, por tanto, tienen intereses ideológicos.
No obstante, y en mi opinión, estos intereses ideológicos quedan bastante distantes del día a día del trabajo de los periodistas y comunicólogos de forma directa, aunque sí están presentes en otras estructuras y figuras como los jefes de redacción y demás (hablo desde la poca experiencia). Para mí lo que condiciona la visión que Eider critica de los medios son principalmente las rutinas de producción, es decir, el día a día.
Las grandes decisiones pueden tomarse por ejecutivos preocupados por la ideología capitalista, pero el periódico tiene una estructura y funcionamiento que son lo que condicionan eso, y de eso la culpa la tenemos tod@s en cierta forma. ¿Por qué se hacen realities? Porque la gente los ve. ¿Los verían si hicieran algo mejor? Pues creo que sí, va en la naturaleza de las personas el hecho de ser cotillas y, además, y aunque me joda, La2 y aquí TV3 y Punt2 no las ve ni Dios y eso es un punto en nuestra contra si queremos más televisión de calidad. El hecho de que lo hagan todas las televisiones es porque son más baratos de hacer que, por ejemplo, una serie como Siete Vidas, que para mí era televisión de calidad. Yo sigo sin saber porqué la gente ve Gran Hermano, pero en fin.
Respecto a las noticias, han perdido mucho: los periodistas no contrastan tanto las fuentes, no hay casi contrainformación ni periodismo de investigación político, por ejemplo, y casi todos los medios se han contaminado de las formas de hacer de la televisión: las imágenes dan mucho de espectacular, rápido, curioso, etc. Y lo que me parece entender que tú Eider criticas normalmente es esa falta de buena información, y creo que siempre achacas a la cúpula política y económica ese problema como si fuera una conspiración contra nosotros. En cierta forma, lo es, pero no creo que lo sea tan directamente como crees. En mi opinión son las formas de trabajar las que crean ese tipo de información que informa poco y que escandaliza mucho que tod@s criticamos: la rapidez a la que se somete la redacción y publicación de las noticias es una de las más importantes, las deficiencias en las carreras universitarias que forman a la gente que tendremos que dedicarnos a ello, el descrédito de los medios que se contamina a trabajadores y lectores, la falta de asociaciones importantes de periodistas y comunicólogos que defiendan sus derechos y el de la información, la pérdida de legitimidad de la democracia por su utilización para fines e intereses privados,etc. He mezclado más razones, pero bueno.
Lo que quiero decir es que muchas veces se centra la crítica en los medios, crucificándolos y desmotivando a la gente que trabaja en ellos como si fueran los mayores responsables (y te digo esto porque llevo tres años siendo víctima de ello por desgracia y, me imagino, que igual que le pasará a estoesunseñorblog) cuando en realidad la situación es mucho más compleja de lo que parece. Y eso también es una forma de desviar las atenciones del análisis de lo que de verdad hace que eso suceda así. La crítica no puede quedarse en unas palabras de descontento, muchas veces (como tú sabrás) hay que comprender que el hecho de que todo esté relacionado entre sí, hace que todo se afecte entre sí. No sé si me he ido, he hablado de todo y de nada, pero es que todo lo social me parece demasiado complicado y demasiado mezclado para hacer análisis separados y realmente buenos.
Pues bien, empezando por la institución ideológica que son los medios... No he dicho yo tal cosa, y por tanto no me contradices, al afirmar que resulta que quienes los dirigen si que tienen unos intereses ideológicos, debido a que forman parte de una élite o en algunos casos pertenecen al propio Berlusconi... Si a eso añades la jerarquización que citas, creo que es bastante obvio que serán rigurosos a la hora de seleccionar a la plantilla, y que no será un proceso llevado a cabo al azar. Eso ya garantiza que se mantenga una linea concreta, de acuerdo con sus intereses.
¿Que la gente es cotilla por naturaleza? Pues bien, no te lo niego, sólo hay que ver como reacciona la gente cuando se encuentra con algun tipo de altercado en la calle.
De todas formas, mucho cuidadin con achacar a la naturaleza del ser humano rasgos que vienen determinados por un condicionamiento cultural. Lo digo por la capacidad que tienen LOS MEDIOS de influir en lo que parece subjetivo y hacernos asimilar ciertas conductas que no son, para nada, parte de nuestras cualidades innatas.
Tampoco me parece casual que la gente "prefiera" ver el Gran Hermano. Si lo piensas, se le da mucho más bombo al reality que al documental de masais que vi ayer, por ejemplo. Se emite en horario de máxima audiencia, se publicita... Si, entramos también en la lógica de un circulo vicioso, donde la gente demanda realities, porque no requiere ningún tipo de esfuerzo intelectual, es apto para todxs y además responde a los patrones de felicidad de esta sociedad basados en el exito fácil y la ley del mínimo esfuerzo.
Pero no me negaras que a quien controla estas cadenas le conviene más que la gente se interese por cuatro tios que conviven en un antro, que otros documentales de tipo social que despierten la conciencia de la gente ante las injusticias que propicia este reparto de riqueza.
No achaco a una conspiración todo el manejo de los medios de comunicación, comprendo que, como dices, están en manos de personas, seres humanos que cometen errores, por falta de formación o comodidad. Lo que siempre trato de enfatizar, es que casi nada ocurre por casualidad, y que cuando priman unos intereses económicos, lo demás se vuelve superfluo.
Que esos periodistas, son personas, que trabajan para terceras personas, y que han recibido una educación acorde con un sistema de valores muy concreto.
Y no es que el resto de profesiones esten exentas de estos condicionamientos. Un ejemplo, interesa que los científicos estemos despolitizados, que nos dediquemos exclusivamente a la investigación -o a las empresas-, que los criterios científicos no disten de los intereses políticos o económicos.
Lo que pasa es que en el caso de los profesionales de la comunicación es más visible, precisamente porque os toca interactuar -o manipular- a todo el conjunto de la sociedad, mientras que nosotrxs interactuamos con electrones y rayos X, en el sótano de algún campus de alguna universidad, en el limbo...
No niego que puede haber intereses, solo digo que la cosa no es tan exagerada como crees en mi opinión y que el principal problema es que nosotr@s también sufrimos la despolitización que hace que no nos unamos: en mi clase el 90% de la gente es roja y el 90% del profesorado también... ¿porqué luego nos dejamos llevar en el trabajo? pues por lo mismo que casi tod@s lo hacen hoy día supongo. Aunque no lo comparta.
Besines!
Hasta la saciedad y más allá, me rebatirás, querida laurita. Y eso me complace, ¿estás intentando algo mediante esta discusión? ¿Son tus argumentos esas armas de seducción masiva de las que Bea me viene alertando desde hace días?
Hablando de exageraciones... ¿En que paraiso vives tu, en el que el 90% de la gente es roja?
¿De que delirio de soviético trasnochado vienes tú?
Viva Castellon Leninista
Si por lo que sea, alguien siente que mi sarcasmo es excesivamente cruel, puede reservarse el derecho de provocarme consecuencias físicas, o en cristiano, propinarme una paliza como Dios manda.
Me refiero a los profesores y a la mayoría de gente que se pronuncia en mi carrera. Pero somos un pequeño núcleo... el exterior está lleno de peperos fachas. Y las cúpulas de la titulación también... por desgracia para nosotr@s.
Sí, estoy intentando seducirte pero la culpa es tuya por provocarme con esa entrada de blog.
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