domingo, 21 de octubre de 2007

MUTILACIÓN GENITAL FEMENINA


Entre varias mujeres corpulentas, sujetan a la niña que va a ser mutilada. Cada mujer inmoviliza una pierna, de forma que las mantienen abiertas. Otra, se sienta sobre su pecho para evitar que se escabulla. Con un trozo de cristal roto, se procede a la extirpación de los genitales. Le cortan el clítoris y los labios menores, después, reducen también los labios mayores, entre los gritos de la niña, que agoniza. Bajo ella, se ha formado ya un charco de sangre, como consecuencia de la hemorragia. Para terminar el ritual, le cosen los labios mayores, dejándole una pequeña abertura, para que pueda pasar la orina y el flujo menstrual. Ya sólo le queda soportar los consiguientes días de dolores, fiebres e infecciones, que sucederán a este día de ceremonia.

La mutilación genital femenina es una práctica que se lleva a cabo en 28 países africanos y algunos asiáticos. Se efectúan de diferente forma dependiendo de las culturas y tradiciones:
La extirpación del clítoris, adopta el nombre de clitoridectomía.
La excisión, consiste en la extirpación de los labios menores.
Por último, la infibulación, la más cruenta de las tres, implica la extirpación tanto del clítoris, como de los labios menores y parte de los mayores, dejando así zonas en carne viva. De esta forma se facilita que, tras coser los labios mayores, cicatrice tapando la vagina.

Se calcula que 6000 niñas de entre 4 y 10 años son mutiladas diariamente en el mundo, y se cree que, además, la edad está disminuyendo, para evitar que las niñas de mayor edad se nieguen a someterse a ello.
Los efectos que esta práctica tiene en las mujeres que la sufren, pueden resumirse en esta lista:

- Causar la muerte
- Hemorragias, dolores, conmoción
- Infecciones por retenciones de orina.
- Propagación del VIH, debido al uso de material no esterilizado, en mutilaciones colectivas
- Infecciones renales crónicas, hemorragias intermitentes
-Malestar, dolor extremo
-Obstrucción del flujo menstrual
-Dolor el las relaciones sexuales e incapacidad para experimentar el orgasmo
-Desgarros del tejido cicatrizal en el parto

La mutilación genital deja, inevitablemente, en las mujeres, diversas secuelas psicológicas:

- Sentimientos de ansiedad, terror, humillación, traición
- Traumas, que contribuyen a forjar una personalidad fundamentada en la docilidad y sumisión
- Diversas enfermedades psicológicas
- Rechazo familiar, si surgen complicaciones físicas derivadas de la mutilación, atribuidas por los familiares a la infidelidad

Las razones que se emplean para justificar la mutilación genital varían. Desde razones de identidad cultural, arraigo de la tradición o símbolo de pertenencia a una comunidad, hasta la edificación de falsos mitos. Es el ejemplo de la creencia de que los genitales son algo no-femenino, que de no reducirse, crecen como los masculinos. Se dice, también, que el contacto con el clítoris, en una relación sexual o parto, es mortal.
La idea de que se beneficia a las mujeres, inhibiendo su deseo, para protegerlas de su propia promiscuidad, es, a su vez, bastante común.
Todos ellos falsos mitos, que disfrazan su objetivo real: controlar del cuerpo y la sexualidad de las mujeres.

La mutilación genital femenina es una forma de violencia contra la mujer, llevada a la práctica por miembros de diferentes culturas, que torturan a miles de mujeres cada día.
Su erradicación, no parte de una iniciativa del imperialismo occidental, sino de la defensa de los derechos humanos fundamentales, que garantiza que todos los seres humanos tenemos derecho a no ser discriminados por razones de género, al igual que el derecho a la seguridad física y psíquica.
No podemos permitir que la tradición y la cultura, sirvan una vez más, para justificar la tortura que sufren las niñas, que son involuntariamente sometidas a la extirpación de sus órganos genitales.

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