domingo, 21 de octubre de 2007

Reflexionando


Ya me lo dijo un camarada: Yo no tengo ninguna confianza en la juventud.
Y yo asentí con la cabeza, comprendí. Argumentó el egoísmo general. Ya no es como antes, ahora no tenéis esa idea de comunidad.
Es lo que hemos heredado, contesté, lo que se nos ha inculcado. En definitiva, lo que nos ha tocado vivir.
No quiero parecer melancólica, victimista. Pero no estoy ciega, vivo el mundo globalizado del siglo XXI, en plena era de la información, y paradójicamente, en la era de la incomunicación.

Podría enzarzarme ahora en un discurso de grandes palabras, señalando culpables, razonando cada conclusión desde mi punto de vista marxista.
Pero he comprobado que, desgraciadamente para mí, ese discurso no interesa, no llega.
Que mis palabras se pierden en un mar de tergiversación, de burla e indiferencia.
Nadie tomara conciencia del mundo en el que vive, si, paralelamente, forman parte de ese universo individualista y hedonista del yo-mi-me-conmigo.

No hace falta ir muy lejos para comprender quien se beneficia de ese desinterés general.
Siento lástima, siento lástima de mi propio sentimiento de nostalgia. De aquella época de lucha común, de resistencia, de aliento y desaliento.
Miro a mí alrededor y me encuentro sola, sola ante un mundo que poco a cambiado estructuralmente, lleno de adornos superfluos, emperifollado y desafiante.
Nada cambiara, mientras no importe, mientras el contenido sea menos relevante que el continente.

Por eso, firmemente declaro: Esta es mi lucha. La lucha de la conciencia. La menos gratificante de todas las luchas, en una situación de desinformación y desmotivación, de control de los contenidos, de engaños y mentiras…
¿Por qué ellos no lo ven? Ciertas ideas están demasiado arraigadas en su mentalidad, reforzadas constantemente por quienes divulgan y mantienen esas ideas.

Lo sé. Ahora no somos nadie. Pero la historia lo corrobora: Ningún sistema es eterno.
Al igual que los precedentes, llegarán los momentos de crisis y desengaños. Y la alienación mediática perderá sentido, abogaremos por el cambio.

Lo veamos o no, EL CAPITALISMO CAERÁ.

"Hik bultza gogor hortikan, ta bultza nik hemendikan, ikusiko dok, nola hola, laster eroriko dan"

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Recuerda que nosotros creemos en la globalizacion.El problema es que nos toca construirla frente al imperio, que es lo que lo que hay hoy.

Marxita dijo...

Gracias por el matíz Dende. NosotrAs y nosotros creemos en la globalización, como dicen. Imagino que querías subrayar la diferencia entre nuestra idea de interculturalismo, frente a la asimilación que promulgan los paises occidentales. No sé si te refieres a esto o a la supuesta globalización planteada por ciertos organismos el G8, FMI, OMC, etc.

La verdad es que el artículo era algo ambiguo... Simplemente trataba de razonar porque la mayor parte de la gente no ve lo que nosotros vemos. Tal vez nadie se haya molestado en explicárselo.