martes, 3 de abril de 2007

¿Existe realmente el racismo?

A propósito de ese irracional sentimiento de odio e intolerancia hacia el colectivo musulman, me ha venido a la mente el tema del racismo. ¿Existe realmente en nuestra sociedad?

El fenomeno de la inmigración pone a prueba cada día nuestra tolerancia, en mayor o menor medida. Tanto es así, que en las ciudades a menudo encontramos gran variedad de razas, culturas y etnias. Podemos pararnos a analizar la tolerancia hacia los grupos más multitudinarios, y veremos por qué aceptamos y qué nos molesta de cada uno.
Y rapidamente caeremos en la cuenta de que no ponemos objeciones a un color de piel diferente al nuestro. El racismo ha quedado obsoleto, en cierto modo. Eso si, no ha sido erradicado en su totalidad y sus secuelas siguen patentes en nuestra sociedad.
Exigimos a los inmigrantes que se despojende su cultura, sus ritos, sus costumbres. . .en definitiva, su raices.
Ni siquiera mostramos nuestra comprensión hacia aquellos que llegan con medios economicos insuficientes para afrontar el ritmo de vida occidental y son considerados ilegales. ¿Con qué derecho se considera a un ser humano ilegal?

Esto demuestra que el racismo ha dado lugar a dos actitudes claras de intolerancia: etnocentrismo y clasismo.
Me explico. Los prejuicios se evaden milagrosamente si en vez de recibir a un "sin papeles" procedente del Magreb, nos encontramos frente a un afamado Zinedine Zidane.
Además, el inmigrante que acata nuestras normas sociales, lease; creencias, hábitos, costumbres y aficiones, carecerá de problemas a la hora de integrarse. Será considerado normal.

En cuanto a los musulmanes, la oleada de odio que el extremismo ha generado, no deja de ser una lacra de nuestra mentalidad conservadora, ya que nos limitamos a simplificar y generalizar al igual que ocurre con otros colectivos. Los estereotipos han llegado al límite de lo absurdo.
Seamos responsables.

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