Casi había olvidado volar sobre asfalto,
entre bruma y luces de neón, guiada por el viento.
Lo cierto es que es extraño, a fin de cuentas,
en esencia nada a cambiado.
Moldeo los altibajos, esquivo las dudas.
No sería desacertado confesar que nunca supe lo que quise.
Bienvenidas tempestades a rio revuelto.
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