Ya me extrañaba a mi, esos aires de progresismo que se daba últimamente el PNV, haciendo alarde de su apoyo a la ampliación de la ley del aborto, dado que "les importaba más la opinión de la sociedad vasca, que las directrices de la iglesia católica."
Y no porque a estas alturas no me haya dado cuenta de que la política institucional no es más que un mero intercambio de favores, un juego entre partidos donde se establecen acuerdos en base a unos determinados intereses de poder.
Aunque imaginaba ya que se trataba de un apoyo condicionado, lo que me había llamado la atención es que esas afirmaciones vinieran desde el único partido en el estado que todavía hoy se considera confesional, católico.
Bueno, pues la derecha amable de este país, ha resultado no ser tan amable.
Parece que piden que se respeten todas sus enmiendas para que den su apoyo a la ley presentada por el ministerio de Igualdad.
Entre las cuales se incluye por supuesto que se reconozca el derecho a la objeción de conciencia. Lo cual me parecería estupendo, si no estuvieramos en un estado laico, que garantiza -o debe garantizar- la atención sanitaria gratuita a toda la ciudadanía.
¿Cómo es posible tolerar la objeción de conciencia de unx profesional de Osakidetza, en caso de que tenga que practicar un aborto? ¿Acaso está previsto que unx médicx testigx de Jehová se niegue a hacer una transfusión de sangre? ¿O qué un cirujano judio se niegue a operar de urgencia un sábado?
Muy respetable, en sus consultas particulares, pero de ninguna manera, en la sanidad pública.
Otra cuestión que causa malestar entre las filas jeltzales, es que el documento especifique que "en las primeras 14 semanas prevalece el derecho de autodeterminación de las mujeres", puesto que consideran inconveniente confrontar los intereses de las mujeres con los intereses del feto.
Lo explicó ayer Iñigo Urkullu, haciendo gala de su absurda moral judeo-cristiana. Queda claro que para su partido los derechos de las mujeres valen tan poco, que son capaces de alegar en favor de un óvulo fecundado, para que el DERECHO A DECIDIR DE LAS MUJERES no sea reconocido por ley. Paradógico, cuando las cuidadanas y los ciudadanos de este ficticio país, tenemos el culo pelado de oir hablar del derecho a decidir.
Tampoco les ha gustado el hecho de que a partir de los 16 años, las mujeres puedan abortar sin el consentimiento paterno. Una aberración, a su juicio.
¿Cómo es posible pretender negar este derecho a una menor, cuando a partir de los 16 años se considera a las personas capaces de decidir si quieren o no someterse a una operación, solicitar el alta voluntaria, etc.?
Vosotros si que sois abortos.
1 comentario:
jelou neska, i write you to jakin daizun dagoeneko i^ve finished my work with zure windows xp cd-agaz eta gura dozunean atzera emoteko!!
i´m not able to leave it lokalean ze ez gagozenez komisio batean ere e< ba ez dekogu the right to giltza bat izateko....so...zure proposameanaren zai nago, ok¿
merry azaroa
izas
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