
Me he tomado la libertad de hacerlo,
de llorar sin un motivo concreto,
de espaldas al mundo, recostada sobre la puerta,
aislada solo a medias, en unos baños destartalados.
Necesitaba repetir el ejercicio de observar en silencio,
el goteo de las lágrimas resbalando por la nariz, cayendo al suelo.
Puede que quiera volver mañana, tal vez, ahora mismo.
Será por eso que intento esconder mi angustia, el llanto,
garabateando durante un trayecto de autobús.
6 comentarios:
Aupa Eider, soy Eneko (fisica). Escribes cosas interesantes por aqui, tendriamos que quedar una tarde en la uni para charlar un ratillo. Si te apetece date un garbeoillo por mi blog, lo he abierto ayer y solo hay 2 entradas, pero estoy bastante motivadillo para seguir escribiendo y no estaria demas alguien que metiera caña. Ahi te dejo la direccion
arkadialibertaria.blogspot.com
Un abrazo
Ummm... sinceramente me preocupa que este post esté categorizado como autocomplacencia en vez de literatura o cualquier otra cosa...
Si necesitas cualquier cosa sabes encontrarme, aunque todavía me esconda en el anonimato.;)
Pasa un buen finde!
Un beso
Eskerrik asko Eneko!!
Gracias, anónima.
Por prestar atención a mis neuras y ofrecerme tu ayuda.
Creo que debería abandonar un poco este tono melodramático, antes de que me recluten en un batallón de emos, si es que existe tal cosa. XD
Un beso para ti.
Seguro que hay batallones de emos, pero no creo que les interese el rollo marxista, la verdad. A mí no me parece mal tu rollo emo, ¿quien no lo tiene? porqué aparentar que somos de piedra cuando no lo somos? Lo que sí he de admitir es que la crítica motiva más porque esto no deja de ser arte que sin conocerte o saber que pasa, es poco comprensible. Aún así, me gusta.
Critica, pues... sin piedad.
Publicar un comentario