martes, 11 de noviembre de 2008

YONQUIS DEL MORBO: Unios.

Desde luego, los medios de comunicación son la polla. Tal cual, incluyendo ese matiz falocrático y sobre todo androcéntrico. No es para menos, estoy hasta el mismísimo coño de leer y escuchar lindezas de ese puñado de incompetentes que son los periodistas y voceros de este país.

La semana pasada flipé con un artículo del señor Javier Marias, que criticaba la impunidad con la que los agresores actuan contra las mujeres. Un tio guay, pensé, hasta que terminé el articulo cagandome en su puta estupidez. Sin mayores reparos, el tio decía que no le extrañaba que la sociedad no fuese suficientemente contundente contra los agresores, dado que habíamos llegado un punto en el que ya nadie respetaba nada, la penalización estaba mal vista. Lo atribuía a una pérdida del sentido del civismo, y luego establecía una absurda comparación entre un maltratador que campaba impune a sus anchas, y una anécdota que le había sucedido a él unos días antes. Por lo visto, se encontró por la calle con un trabajador del servicio municipal al que recriminó por orinar contra una pared mientras tenía turno. Indignado, plasmo esta historieta en su artículo, señalando como el meón terminó increpando al propio Javier Marias por recriminarlo.
Un aplauso, señor Marias, misma situación, misma violencia. Desconocía esa faceta suya de analizar la problemática sexista de manera tan profunda, directo a la raiz.

Flaco favor nos hacen, quienes se dedican a redactar artículos de prensa para yonquies del morbo.
En uno de estos periodicuchos gratuitos, encontré el pasado miércoles una noticia que daba cuenta del asesinato de una niña de 14 años en Barcelona, a manos de un compañero de clase.
Escalofriante. ¿Cómo hostias pueden ser tan cabrones unos putos adolescentes? ¿Cómo es que a tan pronta edad, asumen el rol de agresor? ¿Qué deuda puede tener un chaval de 15 años con el patriarcado? Esto es lo que me viene a mi a la cabeza, así a vote pronto.
Pues al periodista no, oiga. En el ingenioso titular se preguntaba: "¿Quien le iba a decir que la mataría el chico que le gustaba?" Y a esto le seguía un texto bazofia, lleno de detalles acerca de la relación que la niña y el asesino habían mantenido cibernéticamente.

Me cago en todo. Este país esta lleno de gilipollas. ¿A qué hostias se dedican ustedes, señorxs periodístas de estos lares, cuando la violencia sexista sigue sin extinguirse? ¿Por qué no se atan la boca de una puta vez con una mordaza, antes de narrarnos cada agresión como un romance medieval? ¿Por qué no se seccionan los dedos, y se dan tiempo para pensar, antes de teclear y llenar los periódicos de desinformación, prejuicios y estupideces, que no contribuyen a erradicar esta lacra?

Y más importantemente, ¿en qué momento empezarán ustedes a contar la realidad tal y como es, haciendo honor a aquella frase no exenta de falsedad que afirmaba -Así son las cosas y así se las hemos contado-?

¡A la mierda!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Si a través de estas lineas veo tu indignidad, tu asombro, tu enfado y tus reproches, si no exagero al decir que tu exaltación es palpable..., ¿todavía pretendes que me crea que te gustaría bajar del mundo y dejar que éste se arregle solo?

Sabes que no Marxa, sabes que no. Eso mejor guárdatelo para cuando ya no tengas voz de tanto gritar.

Marxita dijo...

Hmmm... noto una presencia extraña...

¡Gracias Titu! Muy alentadoras tus palabras y te lo digo de corazón.

Indigna he sido siempre... Que le vamos a hacer... :P

Nadie se cree ya mis faroles. ¡Qué tiemble el mundo! ¡Siempre en guardia!

Maldito folklore...

Mikelats dijo...

Si te irritan tanto estas cosas mejor deja de leer periodicos gratuitos (y bueno, los demas no se que decirte)

El morbo vende, es el problema, como la gente cada vez se aburre mas y se insensibiliza necesita ese tipo de articulos para interesarse, es muy triste.

Marxita dijo...

El morbo vende... O interesa que el morbo venda y no la verdad.
Porque la verdad no nos gusta. O más bien, no les gusta a ellos...