lunes, 15 de septiembre de 2008

MATEMÁTICAS


Suelo aprovechar para reflexionar, esos momentos al final del día en los que hago ejercicio. Lo cual me aporta una sensación bastante grata de tranquilidad, como una droga apaciguadora, que pone un paréntesis a una jornada que transcurre a un ritmo mayor del que en ocasiones soy capaz de asimilar.

Ayer me ocurrió precisamente lo contrario. Mientras recorría el muelle de Uribitarte con mis cascos de música en los oídos, noté como paulatinamente iba agudizandose la tensión que sentía en la sien.
Corría, para variar, meditando sobre el éxito y el fracaso en el ámbito académico, lo cual deriva siempre en la reformulación del concepto de la felicidad y el bienestar personal.

Empecé a hacer números, mátematicas, casi por deformación profesional, en un intento de contabilizar el número de días que durante el 2008 habían transcurrido bajo la presión inherente a las etápas de exámenes. 3 veces en 9 meses, correspondientes a las convocatorias de Febrero, Junio y Septiembre. Con algunas variaciones, concluí que de media, permanecía en periodo de reclusión durante las dos o tres semanas previas a las señaladas fechas, y que eran otras 3 las semanas que duraban los exámenes. De 5 a 6 semanas de hibernación por cada convocatoria, lo cual supera los 4 meses de vida en calidad de espectro.

La conclusión, creo que no hace falta que la formule... Está claro que la cabeza estaba a punto de estallarme por las alarmantes cifras de vida estudiantil exclusiva e infrahumana, que para que no resultaran más demoledoras, me abstuve de traducir a horas. Horas y horas, frente a páginas con números que van adquiriendo sentido, con el tiempo, pero sin una garantía de éxito, de recompensa del esfuerzo. Nada que atenue esa sensación de incertidumbre, que siembra dudas a la hora de actuar, de decidir, de plantearnos si vale la pena seguir hipotecando otras facetas de tu vida, para llenarlas de números, y más números, series, formalismos, operaciones, hipótesis, paradojas, axiomas, teorias, demostraciones, problemas... Angustia.

LAS AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN QUE LA CIENCIA PERJUDICA GRAVEMENTE A SU SALUD Y A LA DE QUIENES LE RODEAN.

4 comentarios:

Mikelats dijo...

No te estreses, si lo que necesitas es desconectar desconecta.

A no ser que vivas para estudiar que entonces ahi tu misma.

Recuerdo que cuando yo estudiaba tenia un dia de estres y unas 9 horas de estudio con sus correspondientes 5 horas de siesta.

Pero bueno, cada uno su sistema.

Que te vaya bonito, good luck.

Marxita dijo...

SI te das cuenta, hablas como un viejo. Recuerdo que cuando estudiaba, allá por los años 40...

A veces olvidamos que se hay que vivir. Y claramente, algunos sistemas son mejores que otros, te lo dice una marxista convencida.

¡Salud!

Gracias por el consejo...

Mikelats dijo...

Tal vez sea un viejo vuelto del futuro, has pensado que si viajas en el tiempo puedas volver con la edad que tubiste? eh eh eh?

Pues eso.... xD

Nada, estoy desvariando que me he ido de tintos ahora....

Al final sera que soy un viejo, voy a esperar a que se me pase un poco y veo el final de november

Marxita dijo...

Aunque mi situación no es la idonea para explicar la paradoja de los relojes, que deriva de los postulados de la mecánica relativista... Aunque es más que probable que tu embriaguez haya desaparecido ya para estas alturas, lo cual dificultará tu comprensión...

Comento que no puedes retroceder en el tiempo, ni hacer que se estanque. Lo que si sería posible en el caso idealizado de que viajaras a la velocidad de la luz - para lo cual deberias adelgazar un poco, ojo, sin ánimo de burla, pues sólo los fotones alcanzan estas velocidades y carecen de masa-, es que tu tiempo propio transcurriera para ti de forma mucho más lenta de lo que lo haría para un espectador que estuviera quieto.

Increibles pero ciertos, los efectos que entraña la puta física...