Dadas las circunstancias de que mis libros empiezan a apoderarse de mi y el aburrimiento causa estragos, mi desesperación llegó a tal punto que estuve ojeando, o más bien indagando en la wikipedia, como ya acostumbro, en busca de definiciones estrambóticas, hasta que dí con el síndrome de Peter Pan. No fue un encuentro casual, mi propio subconsciente venía ya haciendo señas de forma grotesca, a pesar de que traté de obviarlas por un tiempo.
Parece ser que este síndrome se vuelve relativamente común en la "sociedad moderna post-industrial", con todo lo que esa pedantería conlleva, y que en castizo viene a llamarse actualmente/hoy en día.
Las características de un "Peter-Pan" incluyen algunos rasgos de irresponsabilidad, rebeldía, cólera, narcisismo, dependencia, negación del envejecimiento (llegando al extremo de iniciar estudios universitarios ya superados los 50 años... para "labrarse un futuro"), manipulación, y la creencia de que está más allá de las leyes de la sociedad y de las normas por ella establecidas. Wikipedia dixit.
Mira tú por donde, se me había ocurrido que todxs padecemos un poco este síndrome de negación al envejecimiento. Un envejecimiento ligado no sólo a un deterioro físico, sino al psicológico. Con esto me estoy refiriendo a la pérdida de la ilusión, al conformismo, a la adquisición de hábitos rutinarios, a la supervivencia, a vivir por inercia, al pesimismo, al cese de la actividad lúdica... Destacando, ante todo, la capacidad encontrar lo Real, superando a la realidad establecida.
Lo decía Jean Paul Sartre en Mayo del 68:
"Lo interesante de la acción que ustedes desarrollan es que lleva a la imaginación al poder. Ustedes poseen una imaginación limitada como todo el mundo, pero tienen muchas más ideas que sus mayores. Nosotros estamos formados de un modo tal que tenemos ideas precisas sobre lo que es posible y lo que no lo es. Un profesor dirá: "¿Suprimir los exámenes? Jamás. Se puede perfeccionarlos, pero no suprimirlos". ¿Por qué esto? Porque ha pasado por los exámenes durante la mitad de su vida. […].Ustedes tienen una imaginación mucho más rica y las frases que se leen en los muros de la Sorbona lo prueban. Hay algo que ha surgido de ustedes que asombra, que trastorna, que reniega de todo lo que ha hecho de nuestra sociedad lo que ella es. Se trata de lo que yo llamaría la expansión del campo de lo posible. No renuncien a eso."
Sino, ¿qué nos queda?
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