lunes, 9 de junio de 2008

Transexualidad en Cuba

Uiuiui, que morbo, estoy a punto de publicar mi entrada número 100... Premio al gordo.

Hoy hablo de Cuba, que como ya han hecho público algunos medios, va a permitir los cambios de sexo costeados por la seguridad social, decisión no exenta de polémica desde los parámetros occidentales, quienes se han encargado ya de proclamar a los cuatro vientos las muchas necesidades que tiene la isla, como para permitirse encabezar la vanguardia del cambio de sexo...

Un detalle, incluso he tenido que escuchar, que esta medida es inadmisible, porque no se puede permitir gastar el dinero público en minorias sociales, en un pais en el que la gente se muere de hambre. Si es que hay gente que tiene más cara que espalda, los estragos que causa la desinformación... Personalmente pienso que en un pais del nivel económico de Cuba, es perfectamente cuestionable la prioridad de ofrecer un servicio como la operación de cambio de sexo por la sanidad pública.

A continuación, explico el por qué creo que el gobierno cubano -y por ende cualquier gobierno de otro pais- debe atender a la demanda de los transexuales.
Para empezar, debemos distinguir entre orientación u opción sexual, y identidad sexual.En el caso de las transformaciones de cambio de sexo, no estamos hablando de homosexualidad -lxs homosexuales estan perfectamente satisfechxs con su sexo-, sino de un error génetico que hace que la persona no se sienta identificada con su sexo biológico y quiera, mediante una intervención, modificar su cuerpo।
Dentro del propio movimiento feminista, existen diferentes punto de vista en torno a esta cuestión, porque aunque se coincide en que cada cual debe ser libre de vivir su sexualidad como quiera, una operación de este calibre conlleva una agresión al cuerpo, alteraciones hormonales, etc। que algunas consideran prescindibles.
Con suma cautela, debemos trazar esa linea que diferencia el cambio de sexo de otras operaciones de cirujía estética, lease el aumento de pecho, labios, etc, que responden a unas necesidades de corte social creadas por una ideologización capitalista, consumista y sobre todo patriarcal, que imponen un modelo estético a la mitad de la población, nosotras. Mientras que la motivación de quien solicita un cambio de sexo no responde a un patrón de imposición cultural, sino a una necesidad, pero nunca a ese supuesto placer, que se nos impone influyendo en lo subjetivo y haciendonos asimilar valores de una ideología de dominación. Vaya rollo. Cualquier cosa por no estudiar... Recomiendo la peli "Transamerica" por si alguien quiere tener una visión un poco diferente del rollo este de la transexualidad.

4 comentarios:

ouTCaRD dijo...

Te aplaudo, Marxa :)

Tu leve pero incesante susurro ha hecho que esté de acuerdo contigo, por lo que me enorgullece que hayas agitado un poco mi neurona.

Anónimo dijo...

Eidercica... no estoy muy pensativa ahora pero es realmente difícil diferenciar entre necesidades. No conozco la situación de Cuba así que no sé decirte si es bueno o malo, a mí me parece bien que esto se haga siempre que la gente tenga cubiertas las necesidades básicas. Para mí comer es más importante que ir al psicólogo (si fuera, que falta me hace) jeje.

Besines!

Marxita dijo...

Sniff, estoy a punto de echarme a llorar, dos comentarios en un sólo día... Dadme tiempo para que me recupere...

Agitar la neurona de un hombre... En fin, creo que sería más apropiado en otro contexto, pero si eso es lo que mi "reflexión" te sugiere...

Laurita! ¿Qué paso con Nyrol?
Te diré al margen de lo político que las personas que nunca se han planteado la necesidad de acudir a un psicólogo son las menos interesantes...

Que poco política estoy hoy, parece mentira...

Anónimo dijo...

:) jaja, puedo hablar desde la expieriencia porque me lo he planteado más veces de las que he ido antes de llegar a la conclusión empírica y teórica de que no me servían para (casi) nada. Un beso!