martes, 20 de noviembre de 2007

El papel de las mujeres en ámbito de la ciencia y la tecnología

He asistido recientemente a unas jornadas dedicadas a la mujer y la ciencia organizadas por el fondo o.7 de la UPV, en las que se enfocaba desde una perspectiva interesante la discriminación por razón de sexo en el ámbito de la ciencia y la investigación.

Y es que resulta sorprendente, que sólo un 12% de los proyectos de investigación sean liderados, hoy día, por mujeres, cuando las licenciadas en matemáticas alcanzan el 66%.
Llamamos a este fenómeno "el techo de cristal", ya que la mujer se encuentra con ciertas barreras que le impiden acceder a la élite de la investigación científica.
Busquemos, por tanto, una movil que justifique dichos impedimentos.

Historicamente, algunos han dado respuesta a este enigma de la desigualdad, basandose en las diferencias evolutivas. Se apoyan en una supuesta superioridad innata de los hombres en las materias relativas a las ciencias, ligadas a razonamientos lógicos y numéricos.
De igual manera, atribuyen a las mujeres las habilidades relacionadas con el manejo del lenguaje.
Se trata, según esta teoría, de una cuestión de capacidades distintivas de cada sexo.

Argumentan, además, que en la toma de decisiones, las preferencias son diferentes en función del sexo. La aversión al riesgo de las mujeres, ilustra esta tesis.
Por eso ellos optan más por puestos de liderazgo, para los que la mujeres no están, al parecer, capacitadas.
Las funciones de utilidad, son otro factor a tener en cuenta, puesto que los hombres valoran más el reconocimiento social, la competitividad y además carecen de preocupaciones de índole familiar. Las mujeres, no obstante, optan por los cuidados, la preocupación por los demás, etc.
Esto explica la escasa matriculación de mujeres en las carreras técnicas y que la sanidad este constituida mayoritariamente por mujeres.

Una neuropsiquiatra de la universidad de Harvard, Elisabeth Spelke, llevó acabo diversos estudios para desmontar esta teoría.
Tras evaluar a hombres y mujeres, concluyó que no existía la aversión al riesgo antes citada, a no ser que hubiera un condicionamiento previo.
Para ello, realizó sus estudio con mujeres y hombres, y convenció, antes de realizar las pruevas, a algunas de ellas, de que la capacidad de los varones era superior. En el caso se estas se produjo un curioso fenómeno de adopción del rol.
Estas mujeres, respondieron de manera más inseguro, lo que explicaría, las consecuencias del condicionamiento al que se exponen las mujeres. Una cultura machista, influiría negativamente en su rendimiento.

En lo que Spelke si apreció diferencias entre sexos fue, además de las anatómicas, en la aproximación a los problemas, sin que ello implicara una menor capacidad resolutiva de ellas.
Basándose además, en el mayor nivel de evolución de la mujer con respecto al varón, explicó la mayor variabilidad en la distribución masculina. Es decir, que los hombres, por el mero hecho de estar menos evolucionados, se encuentran en ambos extremos en relación a sus capacidades, y encontramos, en consecuencia, un mayor número de escepciones, tanto en lo positivo como en lo negativo.

En cuanto a las preferencias de las mujeres por algunos campor determinados del conocimiento, se sabe que el porcentaje de participación femenina en un area, depende en gran medida de su participación en el periodo anterior.
Esto significa que, cuando se abrieron las puertas de las universidades a las mujeres, el índice de participación de estas era muy bajo, y su incremento tuvo lugar de manera gradual. Es el camino hacia un estado estable, en el que las fluctuaciones tenderan a desaparecer.
De aquí se deduce, que la participación de las mujeres en las carreras técnicas, incrementará.

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