martes, 4 de septiembre de 2007

NATURALEZA O CULTURA

Más vale tarde que nunca. Dicen que cuando se viaja a una le surgen más inquietudes y por tanto más motivos para ponerse a escribir. En mi caso parece que lo segundo no se a cumplido.
Pero bueno, aunque todabía este aterrizando, consciente de que llego tarde y además con noticias ya desfadas, aprovecho para sugerir a mi fiel lectorado una ración de filosofia, condimentada, para variar, con un poco de ironia y sarcasmo.

Decía mi amigo Sarcozy en una entrevista con un conocido filósofo francés que las orientaciones sexuales (homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad . . . por si alguno necesita que sea una más esplícita), asi como patologias como la pedofilia o la tendencia al suicidio eran algo innato.
Es decir, que se nace con ciertas caracteristicas, como la predisposición al suicidio o la propensión a mantener relaciones sexuales con menores.
Sarco (apelativo cariñoso), nuevamente, suscitó la polémica con estas declaraciones.

Lo que es cierto es que la pregunta clave en este debate a dividido a los filósofos durante años.
¿Naturaleza o cultura? ¿Innato o adquirido? Una respuesta serviría para esclarecer muchos comportamientos y decisiones distintos ámbitos.
Pero como esta servidora tiene sus limitaciones, a si a bote pronto se me ocurre vulgarizarla:
¿El homosexual nace o se hace? Cuestión interesante desde que algunos pseudo-científicos han lanzado a la palestra la existencia del gen gay.

También podemos extrapolarlo a las dos posturas del feminismo actual: La igualdad y la diferencia. Pero esto ya solo es apto para aquellos que no piensan que las feministas somos un atajo de locas cortapichas (Eso también se lo dejamos a Sarco y su castración química).
Digamos que una de las diferencias fundamentales entre ambas corrientes es la creencia de que existen unos valores femeninos innatos por parte de las feministas de la diferencia, mientras que las feministas de la igualdad sostienen que toda diferencia entre hombre y mujer se deben a razones exclusivamente culturales.

A simple vista, resulata irrefutable que hombre y mujer son biológica y anatómicamente diferentes. En que medida afecta esto al comportamiento, al caracter y la personalidad es algo que será dificil, sino imposible, llegar a responder.
Personalmente, me parece tan osado defender tesis como que el hombre es agresivo por naturaleza, como rebatirlo con argumentos contrarios.
¿Es la mujer sensible por naturaleza, o es un valor impuesto por una sociedad patriarcal?
Posicionarse implica optar por una de las dos corrientes, sin duda.

Y quien no le tenga claro como yo, quien tenga un discurso cauto y coherente, siempre puede optar adoptar una postura intermedia. En mi caso, recurro a la sabiduría familiar con una cita de la casa: A elegir me dan y con ninguna me quedo.








No hay comentarios: