martes, 26 de junio de 2007

Margaritas y pachuli: Misión de paz

Disculpen que vuelva a meter el dedo en la llaga. Si les sirve de consuelo, no puedo dejar de hacerlo. No, ante este panorama de aparente desolación, pero sobre todo, de incomprensible estupidez. A los hechos me remito: España entera esta de luto por la muerte de 6 soldados en un atentado terrorista perpetrado en Líbano.

Comprendo, sinceramente, que los ciudadanos muestren su solidaridad con las familias. Y como es costumbre, que la clase política aproveche el momento para demostrar su firmeza y de paso tirarse los trastos a la cabeza. Acostumbradas nos tienen.
Ahora bien, esa inyección de patriotismo barato que a algunos les supone este tipo de desgracias, me resulta totalmente incomprensible.
Es más, personalmente, reconozco no sentir ninguna pena. Rectifico. Reconozco no sentir más pena que ayer o que mañana, cuando los informativos olviden mencionar el número de civiles que han muerto en Oriente próximo a causa de las guerras.

Claro está que este país es un nido de hipócritas chauvinistas. Estamos todas y todos desolados, porque unos soldados han muerto en misión de paz.
Y me pregunto yo, ¿acaso nos toman por idiotas? Perdonen mi terquedad, pero es que no puedo concebir la idea Zapateril del ejercito pacifista. A no ser que defiendan la paz con margaritas y pachuli. Cosa que, por cierto no ocurre.
Lo de defender la paz con un fusil bajo el brazo es algo inaudito. Casi tan digno de aplauso como defender la virginidad valiéndose de preservativos.

También me hace gracia lo orgullosos que estamos de estos jóvenes valientes.
Me estremezco al leer la edad de los muertos. Podrían ser mis compañeros de aula. No obstante, están destinados en el Líbano, pertenecen al ejército.
¿A nadie le parece inmoral que se les mande guerrear en lugar de darles la oportunidad de formarse o incorporarse al mundo laboral, como hacemos el resto?
Esta claro que el ejército se nutre de mentes frágiles, fácilmente manipulables, situaciones precarias (recuerden que 3 de los 6 muertos eran inmigrantes), personas jóvenes e impulsivas. . .
Estoy un poquito harta de que se nos inculque el patriotismo con el primer biberón.
La educación y los medios son los grandes responsables. Me provocan nauseas.

Y termino. Cruzo los dedos para no tener que volver a ver al principito colocando medallitas sobre los féretros de soldados muertos, por la paz, por la patria o por cualquier otra mentira.
Que no lo olvide el ejército: Quien juega con fuego se quema.

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