martes, 22 de mayo de 2007

Al carajo con los amigos de los animales

Perdonen que entre ahora en terreno pantanoso y defienda una postura tan impopular que provocará vómitos y causará espanto a los más sensibles.
Lo siento en el alma. Pero es que tanta diplomacia y buena cara acaba cansandole a una. No es para menos. Seré clara, breve y concisa:

Estoy harta. Harta de tanto soplagaitas, ecologistilla y amigo de los animales. ¿Pero que se han creido esos hipócritas?
El otro día, practicaba yo mi deporte favorito, y tropecé con un perro, que tuvo la desdicha de importunarme. En castellano, que el cabrón del perro se empeñó en seguirme cuesta arriba.
Total, que entre el ejercicio y me angustia casi me ahogo, oiga. Y cuando le pido al dueño de la bestia que detenga al animal, me responde que siga corriendo. Le parecerá bonito.
Tanta defensa de los animales y tanta mierda. ¡Lléveselo usted al monte, que es donde tiene que estar! Le tenia que haber dicho. Eso, si no me hubiera entretenido en respirar, que era lo que en el momento apremiaba. En fin. Me rio yo de esa gente triste, que encierra a sus mascotas en un piso y luego alardea de ecologista. Es lamentable.
Además, ¿como puede alguien preocuparse tanto de los animales, cuando le resbalan los problemas sociales?

Esa gente estúpida hará que los animales acaben por tener más derechos que nosotr@s.
Es todo fachada, hipocresía y gilipollez. A mí me va a dar un ataque de diabetes, de tanta dulzura hacia los animales. Esa que luego se le niega a la gente.
Esta sociedad está patas arriba. ¡Superficiales!

3 comentarios:

Jon dijo...

Esyá mu bien también, una familia que me sé yo. Son socios de Greenpeace, y luego ni siquiera separan las basuras...

Anónimo dijo...

ole a lo k dices mi niña, no podria estar mas deacuerdo. Yo tengo una primita que realmente es ecologista y amante de los animales (al contrario que un servidor que no puede con ellos), no se comprara un perro hasta que no tenga un caserio como dios manda en el monte, aunque con el precio que tienen los pisos...

Marxita dijo...

Por lo que veo, todavía queda gente sensata, capaz de captar el mensaje sin tergiversaciones extrañas. Lo digo porque hace poco me rebatieron (no por internet, sino cara a cara) argumentando que los animales debían vivir en pisos y tenían todo el derecho del mundo a perseguirme por las aceras. Y claro, ante la sinrazón, termina una no sabiendo que decir.
Gracias Zuri y Asier.