
Allí comenzó mi declive. En un despacho aséptico, de paredes blancas, situado en el piso subterraneo de un edificio alejado de la civilización.
"El tiempo no es lo que tú crees que és."
Aseveró y después guardo silencio, mientras me observaba a través de las lunas de sus gafas. Esperaba mi reacción.
Entonces llegó otra mujer acicalada y entre las dos prosiguieron la explicación.
"Mira, este es el cono de luz. Todo cuanto acontece fuera de él, no puedes ubicarlo, ni en el pasado, ni en el futuro. ¿Entiendes lo que eso significa?"
Permanecí inmovil.
"La parte inferior del cono, a partir del origen, representa el pasado absoluto. Ese es tú tiempo, tu pasado. La parte superior representa el futuro."
Una de las mujeres me miró de soslayo mientras manipulaba un cono entre sus manos, que llevaba estampado mi nombre.
"¿Entonces que hacemos con la parte superior, Alexia?"
Sentí pánico e indefensión, frente a las dos mujeres que parloteaban sin reparos sobre mi tiempo futuro. Hasta que por fin sentenciaron. Allí comenzó mi declive:
"A partir de ahora, seremos dueñas de tu tiempo."
Y el cono rodó por el suelo.
1 comentario:
uy dios mio!! q clase d paranoia... creo q la fisica da miedo, sobre todo si es en 1 pasillo subterraneo... :P jejeje!! 1 besito!!!
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