viernes, 1 de mayo de 2009

Primero de Mayo


Hoy es uno de mayo. Lo cual siempre me ha resultado algo ajeno, una fecha cargada de simbolismo que veía la necesidad de conmemorar, como algo externo, alejado de mi realidad.
Y en cierto modo, el mundo laboral sigue siendo un escalafón fuera de mi alcance, al que mi realidad de estudiante mantenida no permite acceder, excepto en tercera persona, como simple observadora.
Y sin embargo, tarde o temprano me veré sumergida en ese clima de inestabilidad, empleo precario, contratos en prácticas, salarios irrisorios, incluso paro.
Lo cual me lleva a pensar que puede que sea esa burbuja en nuestra etapa de estudiantes, la que nos ciega y nos hace acomodarnos en un engañoso bienestar financiado por nuestros padres, en el caso de quienes no tenemos la necesidad de costearnos los estudios, por supuesto.
Falta movilización, es más, falta cultura de movilización, visión colectiva, participación, asamblearismo, organización... La debilidad del movimiento estudiantil, implica un deficit en la formación de futurxs militantes y sindicalistas, porque es una escuela de aprendizaje, adquisición de experiencia y desarrollo personal.
Es hora de reorientarnos y huir de esa burbuja protectora, atravesar esa barrera que nos separa de la realidad laboral, para no perder la perspectiva global de cómo esta estructurada nuestra sociedad.
Es el momento de abrir los ojos para toparnos con la interrelación que guardan la crisis económica, los EREs, el paro y la precariedad, con el marco europeo de educación superior.
Nada, es producto de la casualidad en este escenario, nada se lleva a cabo por el bien colectivo en la Europa neoliberal.
VIVA EL PRIMERO DE MAYO

2 comentarios:

Laura dijo...

Viva!
Pues sí es una pena la falta de conciencia. Y cada vez la cosa se pone peor: Boloña y la imposibilidad de trabajar y estudiar al mismo tiempo, es otra razón más.
Yo, como ex-trabajadora de una multinacional y persona que he tenido y tendré que trabajar de becaria hasta que alguien decida que ya estoy suficientemente formada para acceder a un puesto de trabajo de 800 euros al mes, me indigno ante las condiciones de trabajo que hay. Y lo peor no son las condiciones, es la aceptación. Una de las cosas que más me joden y que me remuerden el alma, si es que eso existe, por dentro es el hecho de que el marketing interno convenza a los trabajadores de que trabajan en la mejor empresa del mundo cuando, solo con buscar un poco en Internete, verás como esta empresa está denunciada por explotación infantil, femenina y de hacer acciones contra los sindicatos de los países del sur en los que opera. Es triste ver que esto pase pero más triste aún es ver como dichos trabajadores/as se dejan llevar por la fiebre emocional de la empresa de la cual no son propietarios ni nunca lo serán.

Marxita dijo...

Te entiendo... es más, yo también tiendo a indignarme más cuando me encuentro con la indiferencia de la gente, con la pasividad.

Pero aun así no sé hasta que punto conviene culpabilizar a lxs oprimidxs. Lxs ricxs sin dinero, a fin de cuentas, no son más que eso, gente con aires de grandeza que no tiene donde caerse muertx.

¿Qué nos queda? La lucha de la conciencia...