Y ahora caigo yo en las mismas redes. Practico lo mismo que critico con frecuencia, pues me dispongo a hablar de ETA, del conflicto y del gobierno español. Pero no sin antes dejar claro que aborrezco tratar este tema, que no deja de ser una farsa, un foco que desvía la atención de los problemas reales de esta sociedad. El problema es que cuando a una de la por escuchar la cadena COPE (recomendada a todas las personas con sentido del humor), le surge la imperante necesidad de plasmar sus opiniones sobre papel.
Hablando del señor Iñaki de Juana, no puedo dejar de calificar de chiquillada la espontanea decisión del presidente del gobierno, tras el anuncio de ETA de reactivar sus frentes.
Y antes de que a cualquier soplapollas le de por tacharme de separatista, abertzale o de la primera mamonada que le venga en gana, dejaré claro que no van por ahí los tiros. Lo siento.
Lo único que hace falta para darse cuenta de que Zapatero es ahora, una marioneta a merced de la voluntad de la derecha española, es un poco de sentido común. Que como todo el mundo sabe, y más en estos tiempos que corren, es el menos común de los sentidos.
Con esta maniobra, da la razón al partido popular, en cuanto a que el ingreso de de Juana en el hospital Donostia era una concesión a ETA, y no una medida que hacia justicia, tras la absurda decisión de los jueces de condenar a de Juana, atentando así contra la libertad de expresión.
No pongo en duda que sea, de igual forma injusta, la escasa pena que ha cumplido de Juana por los asesinatos cometidos. Este hecho, unido a lo desmesurado de la segunda pena deja en evidencia al sistema judicial español. Un puto circo.
Y digo yo: Si condenaron a de Juana por llamar fascista al gobierno del P¿SO?E!, que me metan en la carcel a mi también. Al fin y al cabo son los mismo perros con distintos collares.
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